sábado, 13 de diciembre de 2014

Viaje invernal en Fuentes Carrionas

¿Importa cómo se llame el destino?

Una vez más, a ciegas se mezcla la baraja y se reparten cartas, caprichosa o con razones misteriosas para nuestro conocimiento. No hay posibilidad de hacer trampas.

Hacer algo que rompa la rutina, nos aleje de la zona de confort y nos lleva hacia lo desconocido, a la aventura. Por mas que investiguemos hacia dónde vamos, la realidad, nuestra capacidad de reacción, el amor al desafío y conocer el límite de nuestras posibilidades son los ingredientes necesarios para crear esta orquestación única.

Preparamos y olvidamos el viaje, y nos preguntamos qué hacemos allí y dónde vamos. Lo que hacemos está por descubrir, dónde vamos no importa, el disfrute está en el camino.

Hay mucho que limpiar, que reordenar, que dejar dormir, que olvidar. Son muchos años de preparación y por tanto las reacciones se vuelven sutilmente acomodaticias. Confiando en uno mismo se encajan a la perfección los lugares y los acontecimientos, sin otras herramientas e instrumentos que el cuerpo mismo.

lunes, 1 de diciembre de 2014

La Palma – La Isla bonita en una semana de Senderismo

Recalamos en Santa Cruz de la Palma. Nos toca llegar al puerto más occidental de la tierra conocida y que los navegantes utilizaban llenar sus barcos con provisiones y agua dulce antes de embarcarse durante 3 meses en busca de las Américas. Casas coloniales, con balcones colgantes, construidas con piedra volcánica y encalados a rabiar para alejar las enfermedades en un tiempo donde no existía el alcantarillado o el agua corriente. Vigilados desde las alturas por los dioses escondidos tras las nubes, haciendo manar el Maná y miles de exóticos alimentos.

Ante todo hay que desvelar el misterio y subir a lo más alto para comprobar si allí se alojan dioses desterrados del Olimpo, El Roque de los Muchachos. Hoy santuario de la luz de las estrellas, plantado de lustrosos observatorios, con instrumentos que nos caben en la palma de la mano salvo los métricos espejos o las ciclópeas aurículas de microondas. Una zona abrupta, orogenia, de generación reciente, árido paisaje lunar de roquedos en busca del Sol desde donde tenemos vista panorámica sobre la isla, la caldera de Taburiente, el mar y en días claros se divisan otras islas orientales e incluso el Teide.

Todo alrededor está abrasado, pulido por el viento, por el fuego interno ígneo, magmático y rostizado por el sol. Allá por donde mires las nubes algodonean las cumbres y aplican un suave bálsamo que con su efecto hace brotar el verdor. Trazado de la Ruta.

sábado, 15 de noviembre de 2014

Las Medulas en el puente de la Almudena

Los viajes en el tiempo son posibles, una vez más. Hay quien lo provee,  sin ser como en las pelis, con la imaginación, visitando lugares encumbrados en el recuerdo a base de monumentos, iconos y testimonios.

Llevados allí, atrapados sin salida, nos condicionan, modifican la atmósfera, como  máquinas de transacciones generadores de sensaciones, emociones, pensamientos y sentimientos.  Lo moldeable y sugestionable que somos los humanos, según los periodos de tiempo, todo el universo está sujeto a cambios y transformación. En un viaje de tres días, las horas son intervalos mas que suficientes. El grupo se transforma en otra máquina moldeadora de voluntades e ideas. Nadie quiere estar fuera, todos queremos participar.

Si los objetivos no están claros, nos perdemos, todo queda sujeto a interpretación y baja el grado de satisfacción. Luego que cada uno con lo que reciba haga lo que pueda.

Salir al campo es una actividad de estar con sigo mismo. Reconocer los propios recursos y límites. Nuestros ritmos son dispares, son distintos, nuestra situación en la vida, el momento vital. Queda obligado asumir que tenemos pasos diferentes, respetar la propia medida y aceptar la soledad como resultado de la propia iniciativa.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Una mochila para el universo

Más allá de los libros americanos de auto ayuda, existe este libro que nos muestra de forma clara y sencilla las respuestas a unas inquietudes que bullen en nuestro interior, que nos sirven de apoyo para entender lo que nos pasa, y le pasan a nuestros amigos, conocidos, compañeros y vecinos, sin que lo hablemos o nos lo confirmen, pues todos estamos hechos del mismo “Polvo de estrellas”

Si la vida nos examina primero  y después nos da la enseñanza es lógico que acumulemos mucha desgana, frustración y  rabia en nuestra historia. Cuando algo nos suceda, una orientación nos da esperanza y aliento para seguir respirando y obrando la maravilla de la vida.

Os reproduzco la pequeña introducción de Elsa Punset que lo sintetiza a las mil maravillas:
“¿Cuánto debe durar un abrazo? ¿De qué sirve llorar? ¿Qué podemos hacer para cambiar nuestra suerte? ¿Tiene algún propósito el enamoramiento? ¿Y por qué es tan inevitable el desamor? ¿Cómo  aprendemos a tener miedo? ¿A partir de qué edad empezamos a mentir? ¿Por qué sentimos envidia? ¿Cuántos amigos necesitamos para ser felices? ¿Podemos evitar estresarnos sin necesidad? ¿Por qué le importa mas a un hombre que a una mujer que le rayen el coche? Y mas allá de las dietas milagrosas ¿existen trucos emocionales para adelgazar? … “

En la lectura del libro encontrareis la respuesta…

domingo, 26 de octubre de 2014

El Cáliz de la Pedriza


Cuántas veces habremos viajado a un lugar a un lugar y habremos descubierto algo nuevo cada vez. Esta vez se trata de aprecia el juego de la naturaleza y ponerle nombre orgánico, homeomorfo, simbólico o de semejanza, en un lugar donde la imaginación se expanda. La Pedriza se convierte en un lugar de adoración para los capitalinos, y amantes de la naturaleza. Haga frio o calor, sus pétreas formas vigilan desde el horizonte. Le toca a un punto de vigía, fortaleza, atalaya, algo que se ha nombrado como el Cáliz por su forma, lo recuerda.

Desde donde podamos, desde el Tranco, subiendo por el GR-10 o Canto Cochino, caminar por el santuario es redimirse. Es el camino lo que lo hace especial, hasta llegar al vigía sobre el horizonte, El cáliz con sus formas en equilibrio,  caprichoso con su propia vía de ascenso. Desde allí podemos ir a cualquier parte, hasta perdernos, o descubrir nuevos senderos y volver por la Charca Verde pasando por la Peña Horcajo.

Bajar por una pista es poco emocionante y unos aceleran hasta la llegada.

Por motivos incógnitos la única imagen, que hasta ahora queda es la portada.

La traza de la Ruta.

domingo, 19 de octubre de 2014

Lozoya, Puentes Medievales y Marmitas de Gigante

 Fotos Lozoya
Saliendo de Lozoya, siguiendo una pista y vía pecuaria bordeamos el embalse de la Pinilla. La pista, también utilizada por los ciclistas nos asciende a la dehesa de Lozoya, donde pastan ganaderías. Nos acercamos a ver un molino fluvial de cereal, hoy convertido en residencia privada. Nos cruzamos con el curso del PR-29 para reposar en el Puente Medieval de Matafrailes, de Canencia.

Regresemos por otra senda mas próxima al Rio hasta que avistamos los rápidos bautizados como las Marmitas de Gigante, una curiosa forma natural producto de la erosión del Río Lozoya sobre las rocas del lecho durante miles de años. Soslayando este paraje singular por el Puente del Congosto, también de origen medieval.

La sombra es escasa y carente de fuentes, este recorrido conviene hacerlo temprano o fuera de los calurosos días estivales.

La Traza de la Ruta.

jueves, 16 de octubre de 2014

Escapada a la Rioja – Arnedillo - Zarzosa

 Fotos Escapada a la Rioja
Antes que llegue el invierno y haga dormir la naturaleza, salir de la ciudad hace sentir que tenemos vida.

Hemos visitado la zona de la Rioja, con hayedos, termas y huellas del pasado anterior a la humanidad, los dinosaurios. Todo el verde que se esconde en la árida zona, de repente se tiñe de ocre y amarillo con las primeras llegadas del frío. Los álamos de ribera, arropados en las arrugas del terreno, se resguardan del gélido viento, conservando la vida momento a momento, incluso cuando se descarnan sus ramas antes la llegada del invierno, protegidas por el curso del arroyo Manzanares y el Cidacos. Estamos camino de Arnedillo, su descanso y sus termas naturales al aire libre.

Serpentea la carretera y adormece al pasajero. Allá donde el abandono se ha instalado, llega nuestra soberana algarabía. El grupo de almas errantes, coloniza el pueblo de Zarzosa, visitando el hayedo de Santiago en busca de sentido; Unas solas, otras en pareja, aquellas en sinfonía, se esconden, juguetean con las hayas.

Las primeras callampas emergen en el paisaje, cuales casas de gnomos, abriendo su tesoro al paso. Allí antes estuvimos, ahora rodeados, en una nueva oportunidad a perder la indiferencia o la violencia, a importarnos como iguales. Se acerca la noche, sin dejarse vencer al sueño, queremos detener el tiempo recuperando nuestra juventud, tener una segunda oportunidad, sentirnos vivos; queremos respirar conscientes antes de ignorantes a la deriva.