Un sistema nuclear para la sociedad. Un mundo con fuertes apegos, vínculos de sangre y transmisor de tradiciones, culturas, torturas; gestación de emprendedores. Somos tan débiles al nacer, tan dependientes, tan vulnerables, con la mente y la conciencia en blanco, de experiencias, ideas y creencias. Si los volcanes son resultado de las fuerzas orogénicas de la naturaleza; los humanos, con nuestras emociones y sentimientos mas profundos se forman en este núcleo que analiza el libro. Forja, yunque y crisol de almas, creando voluntades retorcidas, hermosas, suficientes, abnegadas.
Cuanta mas paciencia, ternura, amor y límites nos proporcione, mas garantía de calma y paz en el futuro. Cuanto mas aislamiento, gritos, quejas, enfados, menor tolerancia al estrés y la frustración, mayor dependencia.
El cóctel está servido, ingenuos nos arrojamos al rio de la vida, en busca de una misión y propósito que olvidamos. Tan fuertes son las condiciones que algunos se pierden por el camino. Hay quien no perdura y pobres de aquellos que caigan en el camino, engañados, cruelmente serán sacrificados como si en un juego de titanes, como canicas hubiéramos caído, para mofa y burla de unos y otros.
