sábado, 22 de marzo de 2014

Camino Alto de Robledillo a Puebla

Nos movemos por la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón, en la zona conocida como la Sierra Pobre o Sierra Norte, en la comunidad de Madrid, cerca de Guadalajara, sobre un sendero medieval que comunica los pueblos de Robledillo de la Jara con Puebla de la Sierra.

Trazado sobre pizarra, piedra metamórfica gris, como un terreno calcinado, esquilmado, lleno de jaras mimosas, repoblado en un intento de detener el paisaje lunar. La mano del hombre ha dejado su firma por doquier, pizarras alineadas para dar orientación al sendero;  pino laricio de repoblación; carreteras de montaña para llevar la modernidad de pueblo en pueblo; Senda de robles centenarios podados con forma de cabeza de gato en un aprovechamiento de leña y carbón; y por último el paseo de las esculturas (Valle de los Sueños) en Puebla de la Sierra. Todo esto es zona de descanso dominical para los nuevos urbanitas, de paso, de gusto por el entorno rural incluyendo todas las comodidades y accesos tecnológicos.

Los impuestos municipales gastados en pavimentos o reconstrucciones en un vivo museo rural al aire libre; la iglesia rústica con sabor antigua modernidad; y nosotros, la excursión de caminantes por placer, ocupando el ocio, cubiertos de fibra sintética, sin ánimo de pernoctar,  guiados por el entusiasmo de volver a lo sencillo, caminar; a lo tradicional, el campo; a lo natural, bálsamo para los ojos y  el corazón.

Esta travesía ha sido posible con apoyo logístico, que antaño se hacía a lomos de caballerías para mercadear en el día.

      Trazado de la Travesía.

lunes, 10 de marzo de 2014

Travesía De la Presa del Villar a Patones

Nos lleva desde la presa del Villar hasta el pueblo de Patones de Arriba, cruzando la sierra de Patones.

Partimos de la entrada que pone “El Hospitalillo – Senda del Genaro”, cerca de las Almenaras del canal de Isabel II, que recorren el contorno del Embalse del Atazar. Paseamos sobre la conducción de agua, nivelados, sorteando verjas, sin importar la edad para hacer 7Km en hora y media, a buen paso, si tenemos en cuenta las paradas para hacer fotos del lugar y disfrutar de las vistas, cual toma una sopa ardiendo.

Paramos solo 20min para descansar, las 12:00, respirar junto al embalse. Ahora se sueltan las lenguas entre extraños, hasta ahora lo angosto del camino, la diferencia de intereses y zancadas nos seleccionan nuestro acompañante de travesía.

Estamos cerca de la orilla, apreciamos los detalles a pie de pista, nos alejamos y tomamos otra perspectiva, más de conjunto. Vemos perfectamente recortado contra el paisaje el embalse del Atazar; La roca humillada y desgranada moldeando la orilla como si fuera una playa. Han desaparecido los valles, emergiendo algo nuevo para sostener la vida, un sacrificio realizado por la naturaleza para entrega al hombre.

Han cobrado valor estos lugares, otro hora yermos, montañosos, pedregosos, solo crecían arbustos y bosques, imposibles para el cultivo o la ganadería son reserva de agua, flora y lugar de esparcimiento de la urbe. Se han construido cicatrices a modo de Corta-Fuegos que no tienen nada que envidiar de las pistas de esquí, tan amplias que ahorran vigilancias y cuadrillas contra incendios.

Subimos a la cumbre de Cerugea, bajamos al collado de San Román, cruzamos la cuerda que conduce a la Agualtera y nos internamos en el vallejo del arroyo de Patones, a lo largo de cuyo curso descendemos hacia el pueblo de Patones de Arriba, bajamos hacia Patones donde nos esperó el autobús.

Trazado de la Ruta

sábado, 1 de marzo de 2014

El Sueño de Alicia....

En la carta de Alicia que inicia el libro se puede resumir de lo que trata. 

A saber: El viaje de descubrimiento de lo humano que hay en lo que somos; en los seres encarnados en un organismo vivo mutli-funcional que lleva al Ser a vivir con unas limitaciones y una dependencia, proviniendo de un entorno de unión, amor y cohesión, nos individualizamos para vivir experiencias íntimas y personales, separados de los demás. Sintiendo movimientos energéticos como resultado como resultado del impacto sobre nosotros del mundo que nos rodea,  las personas, las organizaciones y las circunstancias creadas a modo de experimento con una finalidad global individualizada.

El libro  se articula en torno a un personaje femenino, Alicia, y cómo a través de su vida, sus inquietudes y sus encuentros, descubrimos las tendencias mas innovadoras de Universidades, que no son solo edificios sino centros vivos de crecimiento e investigación.  Conocimientos que ha ido acumulando su autor a través de los viajes para crear sus programas divulgativos en televisión.

Las emociones, la razón, la intuición y el conocimiento de uno mismo, la zanahoria que nos mueve: la búsqueda de la felicidad; sobre cómo aprendemos y experimentamos el aprendizaje. Latente está la idea del estado del bienestar, habiendo pasado desde los orígenes en la tribu, hasta la individualidad mas pétrea de la soledad y los hogares mono-personales. La Salud mental basada en el ejercicio físico y el cuidado de la alimentación.

Todo esto y mucho mas en el libro. El Sueño de Alicia – Eduardo Punset

sábado, 1 de febrero de 2014

Lucidez aplicada al vivir

Lucidez aplicada al vivir, es una reflexión sobre el vivir lo cotidiano, bajo el enfoque de la lucidez, estar despiertos o conscientes de lo que hacemos.

Partimos que Originalmente Somos Luz vibrante, que se condensa para experimentar en el plano físico; en el transcurso del tiempo, nos elevamos vibracionalmente para convertirnos otra vez en luz; mientras vivimos en un estado de tránsito constante, mitad luz, mitad espesos, vibrantes, sutiles, vamos cambiando, lo que nos produce confusión sin sabernos dónde nos estamos en cada momento. Todos estos estados ocurren simultáneamente y a la vez y no somos ninguno de ellos, para darnos cuenta del ser multidimensional que experimentamos al mismo tiempo.

Una pregunta constante: ¿Cuál es mi estado actual?

Tomamos conciencia de nosotros mismos cuando estamos estables, cuando descansamos profundamente y en otros estados de conciencia en los que rozamos la sensación que solo somos vibración.

En cada momento podemos encontrarnos en un modo diferente de estar, por lo que habremos de reconocer lo que nos resuene. Los nombres y apellidos, la edad, la dirección, la ocupación, incluso la apariencia física son una forma de organización del sistema con la que algunos se identifican. Aun así, los procesos son individuales, como el respirar o el vivir. Y cada uno  se lo dosifica aceptando lo que llega y dejando ir lo que ya ha cumplido su misión.

La vida tiene una gran dosis de misterio y una pequeña asidera a la que le ponemos un nombre para tener la sensación de control, ante una realidad de descontrol. La ilusión es el control, sobre la identificación con los papeles que representamos en “El gran teatro del mundo”. La vida te descoloca continuamente lo que crees colocado. Lo seguro es: “será revisado y cambiado”, sobre todo las condiciones. Se recomienda La tolerancia a la incertidumbre y el descoloque para estar en consonancia con los tiempos de aceleración y alta vibración que tumban todas las ideas fijas y lo imprevisible de las situaciones que nos tocan vivir. Existe la opción de aceptarlo maravillados; “Aceptación del misterio”. Aceptar la vida como viene; aceptar nuestro conocimiento solo suficiente, frente a la tentación de llevarlo todo atado.

domingo, 19 de enero de 2014

Un cabo de Madrid a Zúrich

Había llegado el frío, el invierno a la capital. Las navidades y un fuerte temporal habían llenado de agua el mar y de nieve las montañas. Nevado como en mucho tiempo, las estaciones de esquí rebosaban y se podía elegir destino. Los folletos de ski resort se deslizaban entre los dedos de Alicia, 4 ó 5, de España, de Andorra y los Alpes suizos. ¿Cuál elegir era la gran duda?

Alicia recibió una llamada de Sonia, que le hizo poner una expresión de sorpresa en su cara. Deportista, emprendedora, había tenido un par de fracasos de sus últimas iniciativas, una franquicia de comida Tailandesa y una academia de enseñanza de un método japonés, la habían llevado a consumir sus recursos económicos. Se había acostumbrado a los restaurantes chic, último modelo de ropa y acompañantes caros.

Todo lo contrario que Sonia, su compañera de maratón, que se conocían desde hace tiempo, siendo esta última de aspiraciones mas modestas, aprovechaba los modelitos varias temporadas, la ropa deportiva se llenaba de agujeros antes de cambiarla, ganándose la vida con trabajos para salir del paso. En el fondo envidiaba el tren de vida de Alicia, que aun caída en la desgracia económica seguía aparentando abundancia.

Un conocido de un antiguo novio de Sonia, le propuso un encargo fácil: Viajar a Suiza, aprovechado la estación de las nieves y entregar un paquete sin hacer preguntas.
Gastos pagados y 3.000 para las dos, por un viaje de una semana sin riesgos.

-      Nada de drogas, anticipó Sonia
-     Me pillas con los folletos de los viajes de esquí, le respondió Alicia.

viernes, 10 de enero de 2014

El valor del viaje. 12 Octubre.

     Una vez mas en presencia, abriéndome a los demás, me uno al viaje insólito de la naturaleza, olvidando situaciones previas o sin resolver para centrarme en el presente. Es uno de estos viajes organizados por una de tantas Asociaciones que aman el senderismo, la naturaleza y por precio seleccionan a los asistentes. No pueden ser estudiantes, en el paro o mantenidos, no se lo pueden permitir. Estoy rodeado de expectantes desconocidos para ver quien atraviesa primero la frontera de la timidez.

     Al subirme al autobús me aborda la sensación de una búsqueda de semejantes, de los que piensan, actúan o con los que tengo experiencias similares. Ahora no importa el físico, la edad, la procedencia, la condición social, la formación o cualquier otro criterio que se te ocurra. Solo los que compartimos circunstancias además de estar allí sentados. Me asalta la inquietud: ¿Elegimos nuestros compañeros de viaje al azahar o alguien misteriosamente los puso allí para nosotros?

     Poco me importa la respuesta, actuamos según nuestras tendencias o necesidades y así nos relacionamos. Nos agrupamos en sectas por afinidades que nos acompañan en nuestro viaje de descubrimiento. Mirando a mí alrededor, no veo menores de treinta y tantos. Sentados con la mirada en el infinito, demuestran la perdida de la adolescencia, de la necesidad de identificarse con el grupo y de intercambiar libremente información.

      Nos ponemos en marcha y a medida que el bus toma ruta y velocidad, aumenta el rumor interno, sube nuestro nivel de conversación. El murmullo generado por las transparencias de algunos, les hace confundirse con el grupo; a otros sus silencios les diferencia. Con esta visión, la metáfora de la hermandad entre los hombres, se torna inverosímil. Esta sensación, esta incredulidad, me resulta familiar. Conocido el trato entre hermanos de la misma familia. Tan allegados y tan desavenidos. Mis iguales, mis rivales, ante los limitados recursos (los materiales); mis iguales, mis semejantes, ante los ilimitados (los dones inmateriales).

lunes, 6 de enero de 2014

El Castañar del Tiemblo 2013 11 01

A pocos Kilómetros de Madrid está el Tiemblo en la provincia de Ávila hay un pueblo que nos recuerda el efecto de los terremotos, pero solo por su nombre. Es un lugar ideal para visitar en primavera y en otoño. Un castañar con frutos auténticos que permite vivir la magia de las estaciones, una por sus brotes y otra por sus frutos. 

Permite realizar un paseo suave en familia, donde se retuercen las formas de los árboles. Son esculturas vivas, algunas centenarias. No caben en el objetivo de la cámara. Solo una generosa mirada en movimiento abarca las formas y el paisaje.

      Ir temprano, en otoño es conveniente llevar almacenaje para recopilar los generosos frutos del lugar. Allí se recupera la paz, el silencio y las ganas de vivir. Un generoso lugar, lleno de gnomos, atravesado por un arroyuelo, con sus ninfas que nos susurran historias al oído, nos adormecen con sus cantos y nos transportan con sus cuentos.

     Merece la pena disfrutar.

Traza de la Ruta.