sábado, 14 de febrero de 2015

Colmenarejo – Mina Pilar – Cañón Aulencia – Presa

Cerca de Galapagar se encuentra Colmenarejo. Hoy vamos a recorrer el entorno y sus lugares. Caminando por el campo y mirando  a las elevaciones me pregunto:

¿Qué guardan, qué esconden?

Una pregunta muy común en la historia, y que aquí se haya desenterrada. Una vieja mina de cobre en explotación hasta 1909. “Mina Pilar”; de la que quedan restos de piedras teñidas de verde, como escamas de tejados de cobre. En lo alto del monte está el acceso principal, sellado y antiguos pozos de ventilación  extracción,  alrededor.

Los curiosos organizados recorremos estos lugares en busca de paisaje y encanto, y nos encontramos monte bajo y ganadería.

La otra posible excursión desde Colmenarejo es el Cañón del rio Aulencia. Tomado en sentido ascendente es un suave paseo al resguardo de los tres reinos. Mineral, por las paredes graníticas que lo dibujan;  Vegetal, que intenta esconder y armonizar el paisaje; y animal, con sus moradores según estación.

La mano del hombre deja su huella en la Presa de Aulencia, llena de lodos tóxicos,  ahora sin uso, mas que servir de paseo a enamorados del paisaje y de los horrores que se pueden hacer en nombre del progreso.  Cualquier día será pasto del pasado y desaparecerá, sin pena ni gloria, devolviendo su singularidad al lugar.

Os dejo el trazado de la Ruta.

domingo, 1 de febrero de 2015

¿Por qué somos como somos?


El ser humano es un evolutivo y en evolución como el Universo. Transformándose y superviviente en un entorno hostil; incorporando los logros de los seres que nos precedieron. Adaptándose al medio, al clima o la transformación de la naturaleza. Con el enfoque de la física cuántica, nos transformamos continuamente a nosotros mismos y a los demás con nuestro pensamiento y nuestras observaciones.

La  especie humana, es como un primate que ha aprendido hablar. Tras millones de años de evolución, algunos primates se bajaron de los árboles y cambiaron su forma de marchar; se irguieron, bascularon la pelvis, les cambió el cuerpo y con ello su cerebro, nos conformamos tal como nos conocemos.

Para situarnos y conocer lo que compartimos con el resto de las especies, nuestro cerebro ha heredado, sus habilidades de los reptiles en el Cerebro Reptiliano, que regula las funciones fisiológicas involuntarias de nuestro cuerpo y es el responsable de la parte más primitiva de reflejo-respuesta; el cerebro límbico, es el almacén de nuestras emociones y recuerdos, nuestras habilidades de supervivencia, el cerebro de los mamíferos, la amígdala; y el Neocórtex, sitúa el resto de nuestras funciones principales, tener conciencia y controlar las emociones, a la vez que desarrollar las capacidades cognitivas.

domingo, 25 de enero de 2015

¿Qué hacer con el calor?

El verano era acuciante, la ola de calor no pasaba. Irene, por poca ropa que se pusiera estaba agobiada por el calor seco de la ciudad. Esta rubia alemán que vino de Erasmus a Valladolid, se encontraba atrapada presentado su tesis de final de universidad. Acostumbrada a lo nublado, fríos y lluviosos días de su Hamburgo natal, la alegría de llegar a este país mediterráneo estuvo presente la mayor parte del tiempo, hasta que el sol y el calor se convirtieron en rutina. Las abrasadora y continuas altas temperaturas le secaron hasta las ideas.

Así pues decidida a emprender un cambio  en su vida, se armó con los juguetes que andaban por su piso compartido de la Uni: mochila, pistolas y bumpers de agua, todas las que pudo y puso rumbo hacia el centro… Cargaría de munición en la fuente de Isadora y repartiría, alegría y buen humor a cualquiera que la mirase. Estaba dispuesta a participar de la vida loca y rellenar una y otra vez de agua sus powers-jets.

En la fuente de la plaza de Isadora la esperaban otros tantos Erasmus convocados por Twitter y Facebook que hacía un alto en su rutina. Unos en camiseta y shorts, otros en bañador, o con algún disfraz improvisado; con chanclas o sandalias, con gafas de nadar o bucear, comenzaron a disparar chorros a diestro y siniestro.

Música de baile, gente en patines, curiosos en los balcones, despistados transeúntes y vehementes participantes, danzan e intercambian risas y chorros de agua, exclamaciones jocosas, refrescando el mediodía de esta castellana ciudad.

Empapados, jubilosos y algunos cabreados pasaron, mojaron, rellenaron y se implicaron hasta que se les acabó las pilas de la música. Terminada la improvisada algarabía, los conocidos y los conocidos y atrevidos, se abrazaron, besaron, rellenaron selfies, fotografiaron y grabaron en vídeo el encuentro.

Vacías las pistolas, bumpers o jet-streams, montaron sus mochilas para seguir de cañas y tapas habiendo decorado una ciudad sobria, austera y gris con mucha camaradería, juventud y alegría.

domingo, 18 de enero de 2015

¿Qué dice Ud después de decir Hola?

El cuento de caperucita roja comienza la segunda parte. Un análisis desde un punto de vista externo de algo interiorizado en nuestra infancia.

El destino humano basado en los mitos  y cuentos de hadas. Cómo somos cuando crecemos, cuál es nuestra película, cómo la hemos construido y se nos ha entregado, un guion al que seguimos fiel.

Nos permite reflexionar sobre nuestras influencias prenatales, los sentimientos de los padres ante el nuevo hijo que viene. Cuál es nuestra posición por el nacimiento y cómo nos entregan una programación, un  guion para la vida. 

Nos presenta el concepto de “Triunfador” como alguien que consigue hacer lo que dice que va hacer y un “Fracasado” como quien no consigue realizar lo que proyecta.

“¿qué le sucede a alguien como yo? Nos sirve para seleccionar  el guion con un argumento adecuado para responder a esta pregunta.

 La persona lo va eligiendo desde la cuna, los actos cotidianos de alimentación, sueño y eliminación, a través de las historias que nos cuentan. Moldeado por fuerzas (las directrices de los padres) y elementos que contribuyen  al guion.

sábado, 10 de enero de 2015

Fugaz encuentro al sonido del Spray

Acababan de salir.

Adriana, de casa de su abuelo, con la cartilla de racionamiento. Un tanto despistada y pensando en los 80 años que cumplirá la próximas navidades. Aún el frío la tenía entumecida y su mente vagabundeaba por la ciudad sin rumbo fijo. En su mano derecha, junto a su pecho, como entonado el “Mea Culpa”, atesoraba la lista de sus deseos: Limón, aceite, leche, azúcar, harina, yogur y huevos; los ingredientes de un bizcocho, su regalo de cumpleaños, a descontar de la cartilla de racionamiento.

Pocos pasos después de recitar los ingredientes, su perdida mirada se clavó sobre el atrayente sonido a su izquierda. Un silbante siseo, seco y metálico  que le condujo hasta el hombre joven de guantes, traje, maletín y zapatos que garabateando al pie de la pared, dibujo, prosa o letanía. Adriana intenta adivinar la imagen o el mensaje.

Philip, había salido del trabajo; en la treintena, atlético, alto, cabello betún, zapatos, traje impecable y cartera negra diplomáticos. Los guantes separándole del aerosol. Poca necesidad de líos y mucha de expresión arropan a este desafiante grafitero, con compulsiva inquietud de firmar su enseña. Es el imperio de la libre creatividad del espíritu que le compelen a arriesgarse con imaginación y aerosol sacados de algún recóndito lugar de su mente.

La adrenalina aguijoneaba su pulso y el saberse objetivo de la policía política, que le llevaron a pausar el tiempo y vivir intensamente el momento presente. De alguna manera sintió una fría y curiosa mirada a su espalda, mas intrigante que amenazante.

Adriana y Philip, cada uno sacados de su mundo; que a no ser por el aerosol, el dibujo en la pared nunca habrían recalado en su existencia.

Interrumpieron su labor iniciaron un diálogo de miradas, esperando que fuera el otro quien le reconociera o iniciase la conversación. Ojeada de reconocimiento, silencio de extrañeza y ademanes huidizos para separarse silenciosamente, intentando olvidar el encuentro y retomar su rumbo.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Viaje invernal en Fuentes Carrionas

¿Importa cómo se llame el destino?

Una vez más, a ciegas se mezcla la baraja y se reparten cartas, caprichosa o con razones misteriosas para nuestro conocimiento. No hay posibilidad de hacer trampas.

Hacer algo que rompa la rutina, nos aleje de la zona de confort y nos lleva hacia lo desconocido, a la aventura. Por mas que investiguemos hacia dónde vamos, la realidad, nuestra capacidad de reacción, el amor al desafío y conocer el límite de nuestras posibilidades son los ingredientes necesarios para crear esta orquestación única.

Preparamos y olvidamos el viaje, y nos preguntamos qué hacemos allí y dónde vamos. Lo que hacemos está por descubrir, dónde vamos no importa, el disfrute está en el camino.

Hay mucho que limpiar, que reordenar, que dejar dormir, que olvidar. Son muchos años de preparación y por tanto las reacciones se vuelven sutilmente acomodaticias. Confiando en uno mismo se encajan a la perfección los lugares y los acontecimientos, sin otras herramientas e instrumentos que el cuerpo mismo.

lunes, 1 de diciembre de 2014

La Palma – La Isla bonita en una semana de Senderismo

Recalamos en Santa Cruz de la Palma. Nos toca llegar al puerto más occidental de la tierra conocida y que los navegantes utilizaban llenar sus barcos con provisiones y agua dulce antes de embarcarse durante 3 meses en busca de las Américas. Casas coloniales, con balcones colgantes, construidas con piedra volcánica y encalados a rabiar para alejar las enfermedades en un tiempo donde no existía el alcantarillado o el agua corriente. Vigilados desde las alturas por los dioses escondidos tras las nubes, haciendo manar el Maná y miles de exóticos alimentos.

Ante todo hay que desvelar el misterio y subir a lo más alto para comprobar si allí se alojan dioses desterrados del Olimpo, El Roque de los Muchachos. Hoy santuario de la luz de las estrellas, plantado de lustrosos observatorios, con instrumentos que nos caben en la palma de la mano salvo los métricos espejos o las ciclópeas aurículas de microondas. Una zona abrupta, orogenia, de generación reciente, árido paisaje lunar de roquedos en busca del Sol desde donde tenemos vista panorámica sobre la isla, la caldera de Taburiente, el mar y en días claros se divisan otras islas orientales e incluso el Teide.

Todo alrededor está abrasado, pulido por el viento, por el fuego interno ígneo, magmático y rostizado por el sol. Allá por donde mires las nubes algodonean las cumbres y aplican un suave bálsamo que con su efecto hace brotar el verdor. Trazado de la Ruta.